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    Memorias compartidas España -Marruecos

    Cultura

     

    El patrimonio histórico aumenta su fondo con más de 20.000 documentos procedentes del antiguo Protectorado español en el norte de Marruecos. Un proyecto de recuperación de la memoria visual común del sur de España y el norte de Marruecos. Años de historia plasmados en fotografías, postales o grabados que quedarán digitalizados y conservados en la Biblioteca General de Tetuán, en la Biblioteca de Andalucía y en la base de datos de contenidos digitales Hispana que, a su vez, es contribuidora de Europeana, punto común multilingüe de acceso al patrimonio común europeo.

    Una de las épocas históricas clave en las relaciones entre España y Marruecos y que más interés despierta entre los investigadores es la del antiguo Protectorado español,  que abarca desde el año 1912 hasta 1956. Uno de los medios más interesantes para conocer a fondo ese pasado son las imágenes que reflejan en primer plano la realidad de cada momento y el rico mundo que lo rodea. La fotografía da la oportunidad a los investigadores de acercarse a la actualidad política, económica, social y cultural de la época del protectorado. A la forma de vida tradicional en el norte de Marruecos y su relación con los españoles.

    Entre los 50.000 documentos que se conservan en la Biblioteca General de Tetuán, que fue la capital del protectorado español, unos 20.000 se van a digitalizar. El proyecto de Recuperación de la Memoria Visual Andalucía - Marruecos (RIMAR), que cuenta con la cofinanciación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), y un consorcio formado por el Instituto Andaluz del Patrimonio Artístico, el Centro Andaluz de la Fotografía y el Ministerio de Cultura Marroquí, pretende poner en valor la fotografía histórica que se encuentra en los fondos del Archivo General y Biblioteca de Tetuán.

    Para Teresa Rubio Lara, coordinadodora técnica del proyecto «se trata de hacer una evaluación de los fondos fotográficos, cualificación y sensibilización de los responsables técnicos de los archivos, tratamiento documental, instalación, conservación, difusión y la formación en nuevas tecnologías» .

    Por su parte Mohamed Ettakkal, representante de la Dirección Regional de Cultura Tánger-Tetuán, destaca la importancia de la recuperación de los fondos, la formación de técnicos en conservación documental y en gestión de los archivos. Técnicos que a su vez podrán formar a otros. También es importante la dotación del material necesario para que los especialistas estatales y locales puedan gestionar ese patrimonio histórico y cultural..

    Casi setenta estudiantes universitarios, profesionales del patrimonio, investigadores y antiguos residentes en el protectorado (que han aportado gran cantidad de documentos gráficos) han participado en el encuentro «Miradas Compartidas» en Granada organizado por RIMAR, en el que se ha puesto de relieve la importancia de la fotografía como documento histórico «Para que se conozca el pasado y se pueda entender mejor el presente y fomentar la colaboración entre países» explica Pablo Juliá, director del Centro Andaluz de la Fotografía.

    José Luis Gómez Barceló, del Archivo General de Ceuta, insiste en la importancia de la imagen como documento. En Ceuta se conservan imágenes desde el siglo XVII hasta la llegada de la fotografía a Marruecos con el escritor y periodista granadino Pedro Antonio de Alarcón.

    Alarcón fue soldado y periodista en la guerra, enviaba sus crónicas al periódico El Museo Universal, y más tarde las publicó como libro con el título de «Diario de un testigo de la guerra de África» (1959). Con él fue un fotógrafo malagueño, Enrique Facio, muchas de las fotografías que hizo en Marruecos se conservan en la actualidad.

    Gómez Barceló dedica un recuerdo a los coleccionistas, archiveros e historiadores que han rastreado las fotografías de la época en anticuarios, casas y desvanes. También a los fotógrafos que han dejado para la historia retazos de la vida de otro tiempo «La fotografía refleja un mundo que no se volverá a ver nunca más» dice. Habla de una época en la que algunos de los fotógrafos de Tetuán hicieron una labor social trayendo desde Tánger, botes de penicilina, que los médicos les encargaban, escamoteados entre el material fotográfico que compraban allí «de muy buena calidad».

     

     


Zeinab Shawky Sayed: Al-Adab Al-Arabi

Al-Adab Al-Arabi , es el término usado para presentar todas las obras de la literatura árabe en sus diferentes formas o aspectos, tanto la poesía árabe como la literatura de ficción o la épica, tambié...n las novelas, obras del teatro árabe y el cuento tradicional. Es decir, todo el conjunto de textos literarios escritos en lengua árabe, a lo largo de la historia de la cultura de su gente, tanto en la fusha (lengua árabe oficial culta) o en al-ammiyyah (lengua común y variada entre los pueblos árabes). Con lo cual, y con el respecto de la historia árabe en general, podemos distinguir entre
tres etapas culturales y literarias principales; la primera: es la pre-islámica (desde el siglo V D.C. hasta el siglo VII D.C.), conocida entre los árabes musulmanes o los musulmanes no- árabes, como “Jahuliyyah” o época de la ignorancia, no solo religiosa, sino también literaria, por lo que son escasas las obras conservadas en escrito. La literatura entonces se transmitía de manera oral, por lo que son demasiado escasas las obras literarias escritas durante dicha etapa, y una parte de las mismas han sido reelaboradas con posterioridad.
La segunda: es la etapa árabe- islámica medieval, marcada por el Islam como religión y por el Corán, libro sagrado entre todos los musulmanes, la obra fundamentalmente escrita en verso, siendo su influencia en la cultura posterior tan importante. El Corán fue siempre el libro por excelencia, no sólo desde el punto de vista religioso, sino también literario, él contribuyó a darle uniformidad a la lengua árabe, se constituyó en su modelo gramatical y estilístico. Poco más adelante, una vez reunidas por escrito las enseñanzas del profeta, la literatura árabe despegó con la misma fuerza que el resto de su cultura. El árabe utilizado en su redacción se considera el árabe clásico, y de él surgieron dos grandes ramas de escritura que llenarían en principio todo el espectro de la literatura árabe. Una de ellas es la que se ocupó del estudio del Corán y las demás enseñanzas del profeta. La otra se ocupó de narrar la vida del mismo, las de sus amigos, colaboradores y familiares. Con la extensión del imperio islámico entre los siglos VIII y XII d.c., la civilización musulmana en general y la cultura árabe clásica en especial tuvieron la gran fama del saber. Lo más significativo entonces para la literatura árabe fue el contacto con la antigua civilización persa y la del griego antiguo, cuando tradujeron obras literarias antiguas, que ayudaron muchísimo a vitalizar la literatura árabe durante el periodo Omaya y Abbasí. Una de las formas más comunes, en este tiempo, de literatura fue la compilación. Se trataba de colecciones de hechos, ideas, historias instructivas y poemas, que trataban sobre un mismo tópico y que cubrían temas tan diversos como la casa y el jardín, las mujeres, los intrusos, la envidia, los animales y la avaricia. A finales del siglo IX se empezaron a hacer populares estas compilaciones, y libros que reunían una gran colección de textos de diversa naturaleza sobre un mismo tema. También proliferaron los manuales de las más diversas materias. Poco a poco, las compilaciones fueron haciéndose más exquisitas y en ellas empezaron a proliferar escritos de ficción. También en esta edad de oro islámica, algunas de las primeras novelas de la literatura universal, incluso en el caso de novelas filosóficas, fueron escritas por autores árabes. De este desarrollo surgió la obra de ficción más conocida de la literatura árabe: Las mil y una noches. A partir de ahí el desarrollo tanto temático como genérico

de esta literatura no paró de crecer. La poesía se mezcló con la prosa para dar lugar a la maqama, un género de carácter divertido y sumamente ecléctico. La poesía romántica y el teatro proliferaron igualmente a partir del siglo XI, aunque habían existido de forma menos popular desde el siglo VII. Más digna de mención en esta etapa clásica árabe, es la literatura hispano- árabe, con la conquista de la península Ibérica por los musulmanes y su establecimiento en ella desde los siglos VIII al XV, brinda a la cultura árabe unos nuevos centros donde se creará y desde donde se irradiará hacia occidente. El califato de Córdoba se convertirá en el foco de saber más importante de la época, y la literatura árabe vivirá en España uno de sus momentos de mayor esplendor. Aunque la mayor parte de la literatura andalusí está escrita en árabe clásico, se forma también un dialecto, el hispano-árabe, en el que se escribieron jarchas, zéjeles y refranes, así que nace en la península a lado de la literatura culta otro nivel de literatura popular que empezaba a expresarse en lengua romance.
Con la caída de Bagdad, en el oriente islámico, en manos de los mongoles en el siglo XIII; y con el comienzo el derrumbamiento del poder islámico en al-Andalus, la literatura árabe perdió vigor y protagonismo a medida que lo hizo la fuerza política y económica de su civilización. Así que, la caída del Califato Abbasí puso fin de esta segunda etapa literaria, y marcó una edad oscura larga y difícil, hasta que en el siglo XIX la cultura árabe recobró su antigua fuerza, dando lugar a la tercera etapa de la literatura árabe moderna.

La tercera: es la etapa moderna de la literatura árabe, aproximadamente empezó durante el siglo XIX junto con una revitalización de la cultura árabe; a todo ello se le llama en árabe al-Nahda  Renacimiento. Este resurgir de la escritura en árabe se limitó, principalmente, a Egipto hasta el siglo XX, cuando se expandió a otros países de la región. Este renacimiento no solo se percibió dentro del mundo árabe sino que también fuera del mismo, al cultivarse la traducción de obras árabes a varias lenguas europeas. Aunque el uso de la lengua árabe aumentó, muchos de los tropos de la literatura anterior que se usaron para adornarla y complicarla fueron abandonados. También las formas occidentales del relato y la novela se empezaron a preferir frente a las formas tradicionales de la literatura árabe. Igual que en el siglo VIII, cuando la traducción de obras del griego antiguo y de otras literaturas ayudó a vitalizar la literatura árabe, otro movimiento de similares características ayudó a proporcionar nuevas ideas y material para el mundo árabe, como las modernas novelas y las obras del teatro árabe moderno.

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MUJERES MARROQUÍES EN TRANSICIÓN (primera parte)*


 
Este trabajo analiza la situación actual de la mujer en un Marruecos en transición. La autora plantea las principales coordenadas sociales, políticas y laborales en las que se encuentra la mujer en este país, para, a continuación, centrarse en el estudio del Plan de Acción para la Integración de la Mujer en el Desarrollo, presentado en marzo de 1...999 y, por el momento, paralizado, uno de cuyos puntos fundamentales, la reforma de la Mudawwana o Código de Estatuto Personal, ha suscitado una gran polémica en Marruecos.

Mª Dolores López Enamorado.

Este trabajo analiza la situación actual de la mujer en un Marruecos en transición. La autora plantea las principales coordenadas sociales, políticas y laborales en las que se encuentra la mujer en este país, para, a continuación, centrarse en el estudio del Plan de Acción para la Integración de la Mujer en el Desarrollo, presentado en marzo de 1999 y, por el momento, paralizado, uno de cuyos puntos fundamentales, la reforma de la Mudawwana o Código de Estatuto Personal, ha suscitado una gran polémica en Marruecos.

Hablar de las mujeres de Marruecos, sea cual sea el terreno en el que nos centremos, no es tarea fácil debido sobre todo a la heterogeneidad de la población femenina de estos países, en cuyo seno conviven estructuras familiares cuasi tribales y patriarcales, al lado de otras de corte moderno. Mujeres ciudadanas y mujeres rurales son, por otra parte, dos realidades enormemente diferenciadas entre sí, e incluso, en ocasiones, opuestas. En los países del Maghreb conviven, en mayor o menor medida, tradición y modernidad, y eso se hace extensivo a la situación de las mujeres, y, en concreto, a los aspectos laborales y culturales, en los que se centra este estudio.

Marruecos es un país que está pasando hoy por un momento interesantísimo de su historia1; por una transición no demasiado sencilla que, en ocasiones, parece apuntar hacia unos cambios radicales en la realidad del país, mientras que en otras se orienta hacia un conservadurismo inesperado, dado el talante progresista, al menos en principio, del nuevo rey Mohámmed VI2.

Mi intención es plantear aquí las tensiones internas que están sacudiendo hoy mismo, y desde hace poco tiempo, a todas las capas de la sociedad marroquí, enfrentadas en una polémica surgida precisamente a raíz de las reivindicaciones planteadas por un importante sector de las mujeres de ese país. La mayor parte de los datos políticos que aporto son previos a las recientes elecciones de septiembre. Eso se debe esencialmente a que, por el momento, carecemos de datos sobre el gobierno liderado por Jettou3.

Mujeres marroquíes: algunos datos socio-políticos y laborales.



La mujer árabe ha recorrido un largo camino hacia la conquista de puestos en la educación y en el trabajo desde finales del siglo XIX4. A lo largo de la historia los logros han sido y son considerables, pero no suficientes. En concreto, la mujer marroquí es ahora consciente de su deficiente situación, tanto en lo que respecta a su acceso a la cultura como, consecuentemente, a su participación en la vida laboral y en la economía de su país. Unos cuantos datos muy recientes pueden servirnos para conocer la situación:

– En el Índice de Desarrollo Humano, Marruecos ocupa el puesto 123 (112 en 2001); España el 21 (tanto en 2001 como en 2002)5.

– En el índice de desarrollo relativo al género6, Marruecos ocupa el puesto 123 (101 en 2001). La mujer tiene una esperanza de vida de 69,5 años. La tasa de alfabetización de mujeres mayores de 15 años es del 36,1 (frente al 61,8% de hombres). La tasa de matriculación en todos los niveles de enseñanza es del 46% para mujeres (58% para hombres). Estimación de ingresos por trabajo remunerado: 2.019$ / año para mujeres, frente a 5.068$ para hombres.

– Un 0,5% de los escaños parlamentarios en el Gobierno previo a las elecciones de septiembre de 2002 están ocupados por mujeres7.

– La tasa de actividad femenina (mujeres adultas) es del 22,3% (75,1% para los hombres)8.

– Las mujeres reciben el derecho a votar y a ser votadas en 1963. Treinta años después, en 1993, fue elegida por primera vez una mujer al Parlamento.

– Marruecos ha ratificado los siguientes acuerdos internacionales: Convención Internacional sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial (1965); Pacto internacional de derechos civiles y políticos (1966); Pacto internacional de derechos económicos sociales y culturales (1966); Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (1979); Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles inhumanos o degradantes (1984); Convención sobre los derechos de los niños (1989)9. Igualmente ha firmado todos los convenios de derechos laborales fundamentales: Convenio sobre el derecho de sindicación y de negociación colectiva (1949); Convenio sobre el trabajo forzoso (1930); Convenio sobre la abolición del trabajo forzoso (1957); Convenio sobre igualdad de remuneración (1951); Convenio sobre la discriminación (empleo y ocupación) (1958); Convenio sobre la edad mínima (1973); Convenio sobre la prohibición de las peores formas de trabajo infantil.

– La tasa de feminización de la población activa ha pasado, entre 1982 y 1999, del 24,3% al 29,2% en el medio urbano, y del 16,1% al 38,1% en medio rural10.

– Por último, hay que señalar que los tres reglamentos que regulan la vida laboral de las mujeres marroquíes son: Reglamentación general del trabajo, Régimen de salario agrícola y Estatuto de la Función Pública. En ellos vemos que el derecho laboral marroquí equipara al hombre y a la mujer respecto al trabajo y a la seguridad social. Sin embargo ese igualitarismo queda parcialmente anulado por otra serie de disposiciones con las que choca de forma evidente: por ejemplo, la mujer casada (no así viudas, solteras y separadas) necesita la autorización del marido para firmar un contrato de trabajo o realizar alguna actividad comercial11.

En los últimos años muchas de estas mujeres marroquíes se han organizado en diversas asociaciones de diferente signo. Estas asociaciones les han dado la cobertura necesaria para plantear sus reivindicaciones, y les han permitido ejercer ante el Gobierno y las instituciones una presión impensable si actuaran de forma individual. Algunas de estas asociaciones femeninas son, por orden cronológico, las siguientes12:

- En 1985 el Partido del Progreso y el Socialismo crea la Asociación Democrática de las Mujeres Marroquíes. Su órgano de prensa será poco después Mujeres en Marruecos.

- En 1987 nace la Unión de Acción Femenina, que publica el periódico femenino Ocho de marzo.

- También en 1987 el Istiqlal crea su propia Organización de la Mujer del Istiqlal.

- En 1992 nace la Asociación Marroquí de los Derechos de las Mujeres, de carácter independiente; y el mismo año, la Asociación de Mujeres Progresistas, de orientación marxista.

- En 1993 se forma la "Liga Marroquí de los derechos de las Mujeres". Vinculada al Partido Socialista.

- En 1995 se funda la Asociación al-Jusur, de la Unión Socialista de Fuerzas Populares.

Todas estas asociaciones tienen carácter político, pero además de ellas existen en Marruecos otras muchas asociaciones, colectivos y grupos de y para mujeres, tanto de carácter humanitario, como social, profesional, de protección de la familia, etc. Se mueven con muy pocos medios económicos y su campo de acción se centra principalmente en las ciudades más importantes de Marruecos (Rabat y Casablanca sobre todo).

El Plan de Acción para la Integración de la Mujer al Desarrollo.



Sin embargo, tuvieron la fuerza suficiente para solicitar una serie de medidas conducentes a mejorar la difícil situación de la mujer marroquí. El resultado fue la elaboración, por parte del gobierno, del Plan de Integración de la Mujer al Desarrollo, presentado en marzo de 1999, por el entonces Secretario de Estado de Protección Social, de la Familia y de la Infancia, Said Saadi. En él, tras un exhaustivo y crítico análisis de la situación, se plantearon objetivos y se contemplaron reformas a todos los niveles, que analizaremos más adelante. La muerte del rey Hasán II el 23 de julio de 1999 paralizaba de momento el debate y la posible entrada en vigor del Plan. El 7 de noviembre de ese mismo año se crea la Liga Nacional de Defensa de la Familia, que rechaza el Plan.

Desde ese momento se han sucedido las manifestaciones a favor y en contra del mismo, suscitando en todos los sectores de la vida pública marroquí un debate inflamado que, por el momento, sigue abierto. Fundamentalmente y en un principio se posicionaron de una parte la Unión Socialista de Fuerzas Populares, el Partido del Progreso y del Socialismo, el Partido Socialista Democrático, el Frente de Fuerzas Democráticas y la Organización de la Acción Democrática y Popular. Frente a ellos se sitúan el Partido de la Justicia y el Desarrollo y el Movimiento de la Unidad y la Reforma. Más tarde se han ido produciendo algunos cambios en el tablero.



El Plan, según se indica en su preámbulo, está en la misma línea de otros muchos gobiernos, que han contraído compromisos morales en materia de desarrollo e igualdad. Me refiero a diversos foros internacionales en los que se ha debatido la situación de la mujer. Son, en concreto, las Conferencias de Nairobi (1985), El Cairo (1994), Viena (1993), Copenhague (1994) y Pekín13 (1995), y la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación hacia la Mujer. En este sentido, las reformas planteadas por este Plan de Acción marroquí parten de los compromisos contraídos por Marruecos, así como de su interés por entrar de una vez por todas en la modernidad, al menos en lo relativo a los derechos de la mujer. En ese mismo preámbulo se señala:



"Se trata hoy de traducir en estrategia coherente y en intervenciones concretas la unanimidad nacional actual sobre la necesidad de integrar a las mujeres para contribuir a los esfuerzos de desarrollo del país mediante una verdadera equiparación en los terrenos prioritarios, para responder a tres exigencias: desarrollo, modernidad y justicia social"14.

Los objetivos estaban perfectamente delimitados. También los plazos para la aplicación de las medidas, que por el momento no se han cumplido en absoluto. Estos plazos eran los siguientes: una serie de medidas previas; otras de carácter urgente (1999-2000) y un plan de acción en los campos prioritarios (1999-2003). Un total de 215 medidas previstas para mejorar la situación de la mujer. En cuanto al dinero necesario para acometer las reformas, se ha fijado 6.250.000 dirhams, unos 625.000 euros (o 105.000.000 de pesetas aproximadamente)15. Todo parecía encajar, salvo que uno de los presupuestos de base era erróneo: el relativo a la unanimidad nacional. Pudiera haberla habido en la necesidad de igualdad hombre/mujer, pero desde luego no la hubo ni la hay en cuanto a la aceptación del Plan presentado por Said Saadi, que ha desatado fuertes críticas por parte de diferentes sectores de la sociedad marroquí.

A fin de conocer los elementos de la polémica, voy a resumir brevemente el contenido del Plan de Acción para la Integración de la Mujer al Desarrollo:

1.- La primera parte, de carácter general, incluye tres apartados en los que se detallan el contexto de la elaboración del Plan, los objetivos y la metodología a seguir, y, por último se hace un análisis de las posibilidades y límites de las acciones públicas en materia de integración de las mujeres en Marruecos.

2.- Nos centraremos sobre todo en la segunda parte del Plan, que es un diagnóstico exhaustivo de los cuatro campos prioritarios de trabajo. En ellos me voy a detener porque reflejan los problemas de base en la situación cultural y laboral de la mujer marroquí. Éstos son:

2.a.- Alfabetización, educación no reglada, escolarización y educación en igualdad.

En este aspecto el Plan constata el analfabetismo de las mujeres adultas, que afecta a siete millones de mujeres. En zonas urbanas 5 de cada diez son analfabetas. En el mundo rural sólo una de cada diez sabe leer y escribir. Por lo que se refiere a las niñas entre 8 y 16 años, casi un millón cuatrocientas mil no están escolarizadas. El informe señala en este sentido: "Varios estudios y encuestas demuestran que las chicas no escolarizadas viven y trabajan en condiciones dramáticas"16. En cuanto a la permanencia en la escuela, el Plan informa de lo siguiente: De cada 100 niñas de 7 años sólo 59 tienen acceso al colegio; de ellas 17 llegan al instituto, y, de estas últimas sólo 7 aprueban el bachillerato. Un último punto hace referencia al fuerte carácter sexista de los manuales escolares que, en muchas ocasiones, minusvaloran a la mujer. Señala el Plan:

"[En los manuales] las mujeres se encuentran reducidas a no tener más que virtudes del corazón, a no moverse más que en el espacio doméstico, en el que no son más que esposas y madres, y a no existir más que por y para los otros. Estas imágenes, de una violencia simbólica evidente, son presentadas con tal simplicidad que aparecen como la norma a seguir, lo que hace que la escuela esté retrasada no sólo en lo relativo al ideal de igualdad, sino igualmente en relación con la condición femenina de hoy"17. Tras plantear la situación de la mujer en Marruecos en este terreno, el Plan analiza los logros y las dificultades, propone estrategias de acción para paliar las deficiencias, y plantea los objetivos en materia de educación, tras analizar con detalle los problemas y carencias que afectan a las mujeres en el terreno educativo.

2.b.- El segundo campo prioritario en el Plan de Acción es la Salud Reproductiva. El esquema de trabajo es el mismo: situación, análisis, objetivos. No voy a detenerme en este apartado por quedar fuera del objeto específico de este estudio (educación y trabajo).

2.c.- El tercer apartado hace referencia a la integración de las mujeres en el desarrollo económico (lucha contra la pobreza, formación e inserción profesional, empleo). Antes de entrar de lleno en este apartado del Plan, incluyo algunas cifras sobre las actividades laborales de la población activa femenina en Marruecos, que está formada, según cálculos estimativos, por sólo 20 de cada 100 mujeres: 18

Servicio doméstico............................................ 34,7%

Industria, artesanía del textil, confección................ 20%

Administración.................................................. 11,9%

Comercio............................................................ 7'4%

Seguros y sector bancario……................................. 7'2%

Industrias alimentarias.......................................... 5'9%

En el Plan, el análisis se inicia con una afirmación contundente, y que, en mi opinión, resume a la perfección la situación laboral de la mujer marroquí:

La mujer marroquí ha participado, mucho tiempo y desde siempre, en la economía, en el marco de una producción de tipo familiar y doméstico, a menudo invisible (producción agrícola, artesanal, doméstica), y que mantenía los fundamentos básicos propios de las familias patriarcales (dependencia de la mujer de cara a la autoridad masculina, ausencia de autonomía, falta de reconocimiento de la actividad femenina). Desde hace ahora medio siglo la naturaleza de la participación de las mujeres en la economía se ha metamorfoseado en muchos sectores, siendo partícipe de un movimiento general, fruto de múltiples acontecimientos de los que recordaremos los principales: la escolarización, el desarrollo de las manufacturas, los fenómenos migratorios y la urbanización"19.



En este apartado del Plan se recogen un gran número de datos, de los que extraigo los que considero más indicativos para el tema que nos ocupa, completándolos con otras informaciones útiles para situar esta cuestión. Los datos son los siguientes:

- Las mujeres sufren más marginación social que los hombres.

- Tasa de paro femenino urbano: 29,6% en 199420.

- Las tres categorías más problemáticas de la población activa femenina en medio urbano son:

– Sectores industriales (textil en particular21), donde el trabajo de la mujer está peor pagado. A igual trabajo, inferior salario. En ocasiones, en las fábricas trabajan niñas cuya edad está por debajo de los 12 años (la edad mínima para trabajar en Marruecos está fijada precisamente en 12 años)22.

– La segunda categoría se refiere al servicio doméstico23. A este respecto, la socióloga Leila Chafai afirma: "En la primera mitad de este siglo casi todas las mujeres marroquíes eran amas de casa o esclavas, excepto una minoría empujada por la pobreza al trabajo remunerado que fue una prolongación del trabajo doméstico (en las casas de colonos franceses o españoles o dentro de algunas fábricas u hospitales"24. Una encuesta de 199625 realizada sobre un total de 450 niñas que trabajan como criadas confirma la precariedad de esta profesión. Tres cuartas partes de estas niñas provienen del campo. De ellas, sólo la cuarta parte ha estado escolarizada. La mayoría son analfabetas. El salario de tres cuartas partes de estas niñas no sobrepasa los 300 dirhams al mes (poco más de cinco mil pesetas, o de 30 euros al mes), de los que en el 80% de los casos es entregado a los padres. "La violencia y los malos tratos físicos y morales de los que son víctimas estas muchachas son una llamada a la conciencia de todos, y constituyen un verdadero problema de la sociedad"26. Estos trabajos no tienen generalmente ni horarios ni regulación de ningún tipo.

– La tercera categoría importante de trabajadoras la forman mujeres "independientes" que, de hecho, no tienen nada de independientes, ya que no se tiene información sobre el destino de sus salarios, si es ella quién lo disfruta.... Realizan trabajos a domicilio27, algo que es sinónimo de irregularidad. Se trata en muchos casos de trabajos a tiempo parcial, aunque a veces ocupan la jornada completa de las mujeres.

Los objetivos del Plan de Acción en este sentido van encaminados a garantizar una participación justa y duradera de las mujeres en el desarrollo económico, reducir las situaciones de pobreza de las mujeres, promover una inserción profesional justa y una formación profesional valiosa; reducir las situaciones de desigualdad, de explotación y de precariedad vividas por las mujeres en el ámbito del trabajo.



Quisiera hacer algunas consideraciones complementarias en este sentido28: El trabajo fuera de casa está desvalorizado29, incluso por un amplio sector de las propias mujeres. Para éstas, el ámbito natural es la casa, el hogar. En todo caso, las que trabajan fuera han de combinar trabajo y familia, en un mundo en el que el reparto de las tareas domésticas entre hombres y mujeres aún no es habitual. Como ya he dicho en alguna ocasión, en Marruecos conviven estrechamente tradición y modernidad. Esto queda patente también aquí: en la clase alta y profesional el trabajo es parte fundamental en la vida de las mujeres; sin embargo para el resto de la población femenina esto no es así, ya que ellas ejercen trabajos no cualificados y mal pagados, sin apenas prestaciones sociales. Hay que constatar también las enormes diferencias entre el medio rural y el urbano. Existen otros sectores cuyas condiciones son muy precarias: mujeres que se dedican a la prostitución y a la mendicidad, o que realizan actividades sumergidas y, por tanto, aunque conocidas, no reconocidas. Sólo un dato más: Se estima que un 19% de la población vivía en el umbral de la pobreza en 1998, mientras que en 1991 era del 13%30.

2.d.- El cuarto y último campo prioritario del Plan de Acción se centra en el incremento de las capacidades y poderes de las mujeres en el terreno jurídico, político e institucional. El Plan da algunas cifras al respecto: son mujeres el 0,34% de los consejeros municipales; 2 de 325 parlamentarios y 2 de 275 consejeros. No hay mujeres ni en el Consejo de la Magistratura ni en el Consejo Constitucional ni en muchos órganos de gestión. Estos datos corresponden al año 1999, fecha en que el Plan fue presentado por Said Saadi. Precisamente este ministro será sustituido en el nuevo gobierno marroquí presentado el 6 de septiembre de 2000 (el primero del reinado de Mohámmed VI), por una mujer, Nuzha Chekruni, al frente del Ministerio para los Asuntos de la Mujer, la Protección de la Familia y de la Infancia y de la Integración de los Disminuidos31. Nuzha Chekruni fue también Secretaria de Asuntos Exteriores de la Secretaría General de Mujeres de la Unión Socialista de Fuerzas Populares32



La participación de la mujer marroquí en la política de su país data de la fundación del partido Istiqlal en 1944, en cuyas filas figuraba el nombre de Malika el-Fasi. Sin embargo la situación no evolucionó como era de esperar. En 1982 ese mismo partido contaba, entre sus 80 miembros, con sólo dos mujeres. En el resto de las formaciones políticas, partidos y sindicatos, las cosas no son mucho mejores para estas mujeres marroquíes, que tiene derecho al voto y a presentarse a las elecciones desde la Constitución de 1962. La Constitución de 1972 reconoció que la mujer es igual que el hombre. Por otra parte, el 65,7 % de las mujeres en activo no tiene titulación alguna; el 17,17 tiene certificado de estudios primarios; el 7,25% secundarios; y sólo el 4,91% tienen el título de bachillerato o título universitario.

En este apartado el Plan constata algo de enorme importancia: "El estatuto jurídico de las mujeres en Marruecos lleva el sello de la ambivalencia del sistema jurídico marroquí. El espacio familiar está completamente cubierto por el derecho musulmán, mientras que el espacio público está dominado por el derecho moderno, de inspiración occidental"33. En este sentido cabe destacar que la mujer sigue siendo considerada ciudadana de segunda clase, o, aún peor, como una menor de edad. Lo veremos un poco más abajo. Los principales problemas a resolver al respecto pueden resumirse en:



- Ciertas disposiciones del Estatuto Personal limitan las capacidades civiles, políticas y socioeconómicas de las mujeres.

- El código de la nacionalidad y el código penal discriminan a la mujer.

- Hay carencias en materia jurídica en lo que respecta a la protección de las mujeres víctimas de violencia.

- Las mujeres tienen un acceso muy limitado a los puestos de decisión administrativos, públicos y políticos.

María Dolores López Enamorado (Universidad de Sevilla)



Notas

* Este trabajo ha sido publicado también en: Ana Torres y Rocío Velasco de Castro (eds.), El Magreb hoy: Estudios sobre historia, sociedad y cultura, Sevilla: Alfar-Ixbilia, 2003, pp.59-85.

1) Ver al respecto: Haizam Amira Fernández e Isaías Barreñada, "Marruecos ¿Cambios de fondo o reajustes continuistas?" Nación Árabe, 40 (2000), pp. 59-77.

2) Para comprender el Marruecos de la transición son fundamentales: Bernabé López García, Marruecos político. Cuarenta años de procesos electorales (1960-2000), Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas, 200. Y Bernabé López García, Marruecos en trance. Nuevo rey. Nuevo siglo. ¿Nuevo Régimen?, Madrid: Política Exterior-Biblioteca Nueva, 200. A finales de 2001, con la perspectiva de un par de años más, es interesante el informe de Manuel Lorenzo Villar, "Marruecos. La transición en entredicho", Nación Árabe, 43 (invierno, 2001), pp. 27-43, compuesto por tres trabajos: "Marruecos:¿una nueva petromonarquía?, pp. 27-35: "EL resurgimiento de la censura. La transición marroquí cuestionada", pp.37-40; y "Entrevista a Ali Lmraber, director de Demain, pp. 41-43.

3) Cuando preparaba este trabajo aún so se habían celebrado las elecciones del 27 de septiembre de 2002. Posteriormente he podido actualizar algunos datos antes de entregarlo para su publicación (Noviembre 2002).

4) Un análisis general de las circunstancias y problemas de la mujer árabe en el ámbito de la educación y del trabajo en: Carmelo Pérez Beltrán. "Mujeres árabes en el espacio público; indicadores, problemas y perspectivas". En: Mercedes del Amo (ed), El imaginario, la referencia y la diferencia: siete estudios acerca de la mujer árabe, Granada: Dpto. de Estudios Semíticos, 1997, pp. 91-126. La situación laboral de las mujeres marroquíes está analizada con detalle en Yolanda Aixelá, Mujeres en Marruecos. Un análisis desde l parentesco y el género. Barcelona: Bellaterra, 2000, en concreto en el capítulo "Mujeres en el mundo laboral", pp. 203-231. respecto a la situación de la mujer marroquí ante los cambios socioeconómicos y políticos de su país, con abundantes referencias al Plan de Acción (que analizo más adelante) ver: María Ángeles López Plaza, "Mujeres marroquíes. Cambio socioeconómico y dualidad jurídica", Nación Árabe, 44 (primavera 2001), pp. 79-85.

5) Informe sobre el Desarrollo Humano 2002. Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD), 2002. Edición en español: Madrid: Ediciones Mundi-Prensa. Puede consultarse y descargarse en http://www.undp.org/currentHDR_S/libro_hdr_entero.pdf. Estos datos aparecen igualmente en el Informe sobre el desarrollo humano árabe 2002 en http://www.undp.org/rbas/ahdr/ (versiones en inglés, francés y árabe).

6) Cuando 22 de los "indicadores del Desarrollo Humano", que alude al "Índice de desarrollo relativo de género", Informe sobre el Desarrollo Humano 2002, p. 233.

7) Apartado dedicado a las mujeres en cuanto al "Índice de potenciación de género". Cuadro 23. Informe…, p. 237.

8) Fuente: Khalid Soudi, Pauvreté et vulnérabilité sur le marché du travail : quelques dimensions de la fragilité de la position des pauvres, Reino de Marruecos, Ministère de la prevision economique, Observatoire des conditions de vie de la population.Junio, 2001, p. 4. Puede consultarse en: http://www.erf.org.eg/html/Khalid_Soudi.pdf. Las cifras de los indicadores del Informe sobre el Desarrollo Humano 2002 varían sustancialmente respecto a estas: 41,4% mujeres y 52% hombres, aunque el dato va referido a mujeres desde los 15 años en adelante.

9) Cuadro 28: "Situación de los principales instrumentos internacionales de los derechos humanos", Informe…, p. 254.

10) "Encuestas Nacionales sobre el Nivel de Vida en los Hogares", correspondiente a 1998-1999. En: Khalid Soudi, Pauverté et vulnérabilité…, p.8.

11) Algunos estudiosos defienden que esta discriminación hacia las mujeres casadas, patente en la ley marroquí, no tiene su origen ni en el Corán, ni en la Sunna ni en la Mudawwana, sino que parte e la época del Protectorado, cuando los europeos implantaron en Marruecos unas leyes similares a las que ya existían en Europa para las mujeres europeas. Ángeles Ramírez, Migraciones, género e Islam. Mujeres marroquíes en España, Madrid: Agencia Española de Cooperación Internacional (Instituto de Cooperación con el Mundo Árabe y el Mediterráneo), 1998, p. 98.

12) Leila Chafai, "Las mujeres sujeto de marginalización en Marruecos", bajo el epígrafe "El movimiento femenino marroquí: mujeres en el corazón de la sociedad civil". En: http://www.nodo50.org/mujeresred/marruecos-leila.htm. El trabajo está fechado el 8 de abril de 1997. Un análisis mucho más detallado, y fundamentalmente para el estudio del papel de la mujer en los partidos políticos y las asociaciones marroquíes, en: Yolanda Aixelá, Mujeres en Marruecos…, pp. 250-264.

13) La delegación marroquí consideró que diversos artículos de la Declaración final de Pekín iban contra los preceptos del Islam. Las reservas iban dirigidas a los artículos 96, 106 y 232, relativos a las libertades sexuales de la mujer.

14) Preámbulo al Plan de Acción. El texto completo del Plan en francés puede leerse, entre otras, en las siguientes direcciones: http://www.maghreb-ddh.sgdg.org/asdhom/plan.html
 
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